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Discusiones en torno a la naturaleza política del dominio regio. Prácticas y simbología del poder en la formación de la monarquía asturleonesa
suarez cintia.
XIV Jornadas Interescuelas/Departamentos de Historia. Departamento de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras. Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, 2013.
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Resumen
Uno de los propósitos principales de este trabajo es acercarnos al proceso de construcción del poder monárquico en la España medieval, para analizar cuáles fueron las formas concretas y simbólicas que adquirió la soberanía regia. El motivo del análisis es reflexionar sobre la capacidad efectiva de gobierno del monarca en los territorios que formaban parte de la corona asturleonesa considerando la existencia de soberanías particulares como fueron los dominios señoriales. Es preciso atender que la consolidación política e institucional de la monarquía se dio conjuntamente con la instalación de una clase política y económicamente privilegiada que se convirtió en el sector dominante de la sociedad: la nobleza feudal. Monarquía y feudalidad se constituyeron recíprocamente en un entramado de dependencias mutuas que configuró las relaciones políticas durante el medioevo. Esta peculiaridad del caso estudiado, nos plantea la siguiente problemática: si la monarquía asturleonesa fue una típica institución feudal, diferenciada del señorío solo por la investidura simbólica y sagrada que revestía su titular o si, por el contrario, el soberano como representante de una entidad política superior gozaba de un poder de carácter público, cualitativamente diferente del ejercido por los señores. Para avanzar sobre este problema se esbozará un estado de la cuestión sobre cómo la historiografía ha concebido a la monarquía altomedieval y particularmente, cuáles fueron las implicancias académicas en el ámbito hispánico. Por una parte, se recurrirá a los aportes de la interpretación jurídico-institucional de la escuela alemana sistematizada por Ganshof. Esta corriente entiende que el desarrollo de instituciones feudo-vasalláticas y la consiguiente fragmentación de la soberanía desde la era Carolingia convirtieron al monarca en la cabeza de la jerarquía feudal. Frente a estos postulados aparecieron trabajos que rechazaban la idea de una feudalización temprana porque consideraron que hasta la “mutación del año mil” pervivieron las estructuras públicas de la era romana, siendo Bonnassie su máximo exponente. Finalmente, la historiografía hispánica se vio atravesada por estas posiciones. Nos encontramos con la tesis de Sánchez Albornóz que al aplicar el esquema institucionalista resalta la solidez de la monarquía asturleonesa- que se conforma como una empresa bélica frente a la invasión del enemigo musulmán- y niega la existencia de feudalismo. A su vez, los mutacionistas también influyeron en importantes investigaciones como la de Mínguez y Ernesto Pastor quienes, apoyándose en las premisas albornocianas, enfatizaron la idea de una monarquía estatal con un poder de carácter público hasta mediados del siglo XI. Una vez planteado este debate se intentará arrojar algunas conclusiones provisorias que permitan avanzar en nuevas líneas de investigación para profundizar el conocimiento del dominio regio asturleonés en la Alta Edad Media. PALABRAS CLAVE: Monarquía, Poder público, Feudalismo, Soberanía.
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