Atención

Búsqueda avanzada
Buscar en:   Desde:
Silenciar, controlar o respaldar a los trabajadores, ¿qué decidir?. Memoria y reconfiguración del Código del Trabajo en Chile. 1973-2012
Díaz Munizaga Diego.
XIV Jornadas Interescuelas/Departamentos de Historia. Departamento de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras. Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, 2013.
Resumen
Este resumen hace referencia al estudio -por medio de la memoria sindical chilena reciente y documentación oficial estatal- del pasado reciente nacional a través del análisis de las transformaciones del Código del Trabajo en la última dictadura doméstica y la elaborada tras la recuperación de la democracia. Bajo esta perspectiva, estas modificaciones no solo se conciben como un marco normativo de las relaciones laborales trabajador-empleador, sino que subterráneamente sus disposiciones fueron construidas para controlar el campo de acción de los movimientos sindicales como grupo de reivindicación socio-política, y precarizar las condiciones de trabajo en beneficio de los modelos económicos y de las élites político-económicas dominantes. El Código del Trabajo de 1931 se presenta a este respecto como un antecedente cronológicamente lejano, mas no apartado de un objetivo similar de disciplinamiento obrero. Sus disposiciones fueron una respuesta de la élite económico-política y el Estado que buscaron institucionalizar las relaciones laborales frente a la expansión del modelo capitalista de producción, desligar del movimiento sindical orientaciones revolucionarias y ahuyentar la “amenaza comunista”. El Golpe de Estado de 1973 se plantea como una respuesta a la culminación del proceso de democratización y el quiebre del equilibrio sociopolítico vigente en favor de la izquierda y del sector popular que representó el gobierno de la Unidad Popular. En ella, los sindicatos alcanzaron una influencia preponderante en la sociedad y el Estado. El autoritarismo chileno no buscó restituir el funcionamiento del capitalismo según los cánones previos, sino que se propuso reorganizar el orden capitalista sobre nuevas bases materiales y políticas. A este propósito, el Plan Laboral del régimen de Augusto Pinochet surte un efecto manipulador de las relaciones del trabajo, sine qua non esta dictadura cívico-militar no lograría modificar las estructuras laborales, despolitizar, disciplinar y disgregar a las organizaciones sindicales, históricamente agentes de presión socio-política. Hoy en día, los gobiernos post-dictatoriales chilenos, inmersos en el sistema neoliberal, sólo generaron una reforma legal con el fin de establecer una “flexibilidad laboral” y alcanzar el crecimiento económico continuo como teleología hacia el “crecimiento con equidad”. Sin embargo, los artículos que componen nuestro presente cuerpo legal laboral evidencian solapadamente los mecanismos de precarización paulatina del contrato de trabajo y el debilitamiento organizacional sindical. Estos se enmarcan como herederos de los objetivos pro empresarial-estatal de los Códigos del Trabajo predecesores, pero enmascarado bajo un discurso modernizador y benefactor de las estructuras laborales en las que se desenvuelven los trabajadores actualmente.
Texto completo
Creative Commons
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Para ver una copia de esta licencia, visite https://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/deed.es.