Búsqueda avanzada
Totalidad concreta y sujeto. Fundamentos para una interpretación no determinista de la historia
Alderete Pablo.
XIV Jornadas Interescuelas/Departamentos de Historia. Departamento de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras. Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, 2013.
Dirección estable:
Resumen
Dentro de los aspectos problemáticos que han surgido a partir de la obra de Marx, una de las que mantiene toda su vigencia es la acusación del marcado determinismo de su teoría histórica, determinismo que provendría de la formulación de un modelo explicativo legaliforme y predictivo, que da lugar a la fijación de etapas históricas consecutivas y necesarias y con un sentido histórico claramente determinado (carácter teleológico). Esta ponencia debate esta visión a partir de dos aspectos que creemos centrales para comprender la esencia del materialismo histórico: el método dialéctico o de la totalidad concreta y la relación sujeto-historia. En Marx, la dialéctica es el método a través del cual la realidad se hace cognoscible. Esto, ya que existe una total correspondencia entre cómo se desenvuelve y se despliega la realidad histórico-social, y la categoría que utiliza la dialéctica para poder captarla y reproducirla espiritualmente: esto es, la totalidad concreta. El descubrimiento de Marx, por tanto, consiste en que la dialéctica se realiza prácticamente y su verificación se realiza en la realidad histórico-social misma. Este movimiento dinámico y relacional que hace de la realidad un permanente acaecer y devenir, permite, por otro lado, extralimitar cualquier determinación que haga del sujeto y su realidad algo fijo e inmutable, integrando por tanto en ella la “posibilidad” como elemento del ser histórico. El sujeto en la historia se debate entre una dialéctica de la situación y la posibilidad, de la necesidad y la libertad, y por eso cobran tanta importancia las circunstancias así como la creación de esas circunstancias. Dicho de otra forma, el propio medio en el cual el sujeto se desenvuelve y constituye implica una dialéctica de lo externo-interno, de lo sensorial y la conciencia. Si esto se traduce como la relación que establece el hombre consigo mismo y con lo otro, es viable en esta dinámica la construcción de espacios y tiempos “potencialmente posibles” dada la indeterminación de la realidad histórica. En suma, el imperio permanente de la dialéctica permite concebir la realidad en base a su mutabilidad, la cual a su vez puede ser conscientemente direccionable porque la realidad histórico-social se constituye como un proceso permanente de humanización, es decir, como el despliegue de la praxis objetiva que proporciona una potencialidad inmanente al sujeto.
Texto completo
Creative Commons
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Para ver una copia de esta licencia, visite http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/deed.es.